Lunes Santo: gritos, menores y una vedette

Luego del cierre de la sucursal de Sr. Frogs de Margarita (Venezuela) y del incremento del precio de Kamy Beach, sin derecho a tragos; empezaron a vislumbrarse opciones distintas en la movida nocturna heterosexual neo espartana.

Yo –caraqueñita navegada de semana santa– había decidido evocar a la perfección todo el glamour y el charlestón de las vedettes del musical Chicago para lanzarme con un numeroso grupo de paraguachirenses a una disco de bien vestidos que, a falta de Sr. Frogs, cuadraba con nuestras pintas.

Por Manuela Moore

Ruam's

Continuar leyendo «Lunes Santo: gritos, menores y una vedette»

Jugando a la ruleta rusa

Un lugar donde hay lugar para la seducción, el amor y el sexo. Es el hogar del todo y la nada, una versión digital de la vida.

Por Manuela Moore

Chatroulette

“Ven a ver esto”, dijo mi compañera de cuarto con tono risueño. Un chico moreno nos miraba curioso y expectante desde el otro lado de la pantalla; click a next: en su lugar había un pequeño pene siendo masturbado; next: un repentino close up a la cara de una mujer blanca de cabello oscuro; next: un inesperado y enorme órgano sexual masculino; next: una aliviante versión veinteañera de David Beckham con una franela de Ghost Busters. “¿Qué página es esta?”, pregunté. Y desde ese día chatroulette.com se quedó resonando en mi mente.

Continuar leyendo «Jugando a la ruleta rusa»

Expresando heridas. Pier Paolo Pasolini y Saló o los 120 días de Sodoma

Por Manuela Moore 

Saló

Yo vivía como puede vivir un condenado a muerte
Siempre con esa inquietud como una cruz
–deshonra, desocupación y miseria–.
Pier Paolo Pasolini

Pasolini, “el pequeño burgués que lo dramatiza todo” –denominación que se da reflexivamente con cierto dejo exomologético cubierto, quizás, del enrojecimiento propio de la vergüenza– se vio sumido en la pobreza, el sufrimiento, el trabajo duro, el desempleo, la agonía, el hambre, la persecución, la muerte, la vejación, la injusticia, la homosexualidad, el racismo, el terror, la culpabilidad, el marxismo, el padecimiento, la represión, las ganas de morir y, sobre todo, la poesía –único refugio donde podía encontrar la solución a todos los problemas–. Sin embargo, llegado un momento, decidió abandonar su elemento catártico –o quizás más bien este decidió abandonarlo a él– enfocándose en otro arte: el cine.

Continuar leyendo «Expresando heridas. Pier Paolo Pasolini y Saló o los 120 días de Sodoma»

Nirvana

Por Manuela Moore Rueda

 

Siempre me he preguntado por qué algunos adultos llaman “chogüí” a toda chuchería salada de color amarillo… Descubrí mi particular fetiche a los cinco o seis años, cuando le regalé un paquetico de Pepitos a la señora Chila. Me quedé mirándolo fijamente, aunque no quería que me diera. Oí el particular sonido del empaque abriéndose, el plástico metalizado crujiendo: me dio un escalofrío y sentí como un sueñito. Agarró el primer palito –el amarillo Nº 5 estaba tan concentrado que lo hacía ver anaranjado–, metió en su boca el cilindrito con forma de maní y me estremecí ante el primer crujido. Una sensación placentera y embelesada se regó por mi cuerpo; no quería dejar de ver, no quería dejar de oír.

Continuar leyendo «Nirvana»