A pleasure to meet you, coregasm

Si te dijeran que puedes ejercitarte y sentir placer, ¿lo creerías? Y si te dijeran que es posible que no solo sientas excitación sino un orgasmo con todas sus letras, ¿lo seguirías creyendo?

Believe it or not, según un estudio realizado en 2014 por el National Survey of Sexual Health and Behavior (institución estadounidense), para las mujeres es posible tener orgasmos al hacer ejercicio. Este tipo de orgasmo se denomina coregasm.

Foto: Universal Pictures

Al parecer los coregasms ocurren gracias a una combinación de endorfinas y tensión muscular del torso (el core, en inglés; de ahí el nombre coregasm: core + orgasm).

En el estudio, 10% de las entrevistadas afirmaron sentir placer al ejercitarse, lo que no implica que 90% de ellas no tengan la capacidad de lograrlo, solo que aún no lo han hecho.

Llama la atención que ninguna de las afortunadas dijo estar pensando en sexo al experimentar un coregasm

Según el National Survey of Sexual Health and Behavior, hay ciertos ejercicios que pueden propiciar un coregasm. Spoiler alert: dos de ellos son posturas de yoga. Igual es hora de desempolvar esa esterilla, ¿no?

1. Abdominales con elevación de piernas

Ya sea acostada o colgada de brazos con las piernas guindando, lo que importa es que tengas el abdomen firme y metido hacia adentro, que las piernas, estén estiradas, y que los movimientos que hagas sean lentos (mucho más lentos que los de las chicas de los videos de abajo).

2. Postura del bote

En esta pose de yoga debes acostarte boca arriba y elevar el torso y las piernas hasta que tu cuerpo forme una letra V, teniendo solo el trasero en el suelo. Mantén la columna derecha e intenta resistir al menos 30 segundos.

3. Postura del águila

Una postura de yoga algo más avanzada. Debes cruzar una pierna sobre la otra, un brazo sobre el otro y mantener el equilibrio. Al parecer hace mejor efecto si mantienes el torso arriba y alíneas rodillas y codos.

Tips importantes:
– Mantén el abdomen dentro, el ombligo debe acercarse a la médula espinal.
– Ten paciencia y sé persistente.
– Haz repeticiones hasta quedar exhausta o… hasta que logres tu objetivo. You know what I mean, picarona, ¡no te me hagas la paisa!.

That’s all folks! Como si las endorfinas y el estar sano y fuerte no fueran poco, ahora tenemos una razón más para ponernos duras. Lo que sería interesante saber es: ¿qué harías si te ocurriera en el medio del gimnasio o en un sitio público? ¿Aguantarías el gemido? ¿Te dejarías llevar?

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